18th
Las Teorías Salvajes
Ya está en las librerías la novela de P: “Las Teorías Salvajes”, editada por Entropía.

Pueden buscarla en su librería amiga (antes de que se agote, como regalo navideño va como piña) o comprarla en Temátika con free delivery los próximos días.
Después, le dejan comentarios a la autora en su blog, o se hacen fans de la novela en Facebook.
O vienen y me cuentan que les pareció.
Que yo estoy enamorado de la manera en que escribe mi mujer no es ninguna novedad! Y este libro me parece sencillamente geñal. Pero les dejo un excerpt de la contratapa que le escribió Daniel Link, como despertador de curiosidades:
Las teorías salvajes podría entenderse como una comedia (y más exactamente: como una comedia isabelina) si no fuera porque, en rigor, es más bien un roman philosophique, que encuentra en la razón, la modernidad y el sujeto universal sus temas. Por supuesto, las doctrinas, tal como cualquier persona con paciencia puede aprenderlas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (“un ecosistema gagá donde se permitía al académico gagá convivir a gusto con el deterioro institucional”), no están ausentes de su discurrir, pero el aspecto que presentan los personajes filosóficos convocados es de tal talante que, ahora sí, parecen héroes de una comedia (pero una comedia disparatada de los años cincuenta).
El lector atento encontrará en Las teorías salvajes ramalazos de Humbert-Humbert, de Rousseau, de Wittgenstein, incluso de Nippur de Lagash. Es como si la novela (o las novelas que se incluyen unas dentro de otras, como Matrioshkas desquiciadas que además han leído a Proust y saben que todo puede ser leído à clef) quisiera gritar: “¿pero no era que filosofía quería decir amor por el saber, no importa dónde se encuentre?”. Desde estas páginas que Pola Oloixarac (pariente empática del barón Jacob Von Uexküll, el eminente zoólogo) nos regala, alguien le contestaría que no: “La filosofía es el playground de Satán”. (Daniel Link)

