4th
Quiero comenzar una pequeña serie, que iré continuando, sobre megatrends y prospectiva. Voy a empezar por el contexto.
El mayor valor agregado en la cadena de tecnologías de la información se ha ido moviendo. Al principio era el Hardware, y el software venía de regalo. Luego fue el Software, y el hardware comenzó a comoditizarse con los clones de PC. A fines de los noventas, la promesa de la transformación estaba en el contenido. Esta promesa comenzó a materializarse con la penetración de internet, las infraestructuras de pago y las estandarizaciones que hicieron posibles los primeros modelos de negocios basados en delivery de contenido (y, que duda cabe, que tienen a Google como gran ejemplo). Hoy mucho del software está comoditizado, o comoditizándose (pienso Google docs, Zoho), y mucho es accesible de manera gratuita con modelos de negocios basados en servicios (el modelo tradicional del Opensource), publicidad (los modelos de webapps), o freemium.
Pero que viene después del contenido? La explosión de datos disponibles, y los zillones nuevos que son generados o digitalizados a cada minuto, hacen que el contenido en si mismo sea superabundante, y fácilmente accesible. En este universo, mi tésis es que lo que se vuelve relevante ya no es el contenido, sino el contexto.

El contexto, en un sentido amplio, es aquello que nos permite interpretar de un modo específico (obtener más valor) de la información, al ponerla en situación dentro de un universo de objetos interrelacionados.
Si Información es, como quería Gregory Bateson en la definición que más me gusta de cuantas he visto, “la diferencia que crea una diferencia”, entonces hay dos mundos que se intersecan en su producción: el mundo de la diferencia dada (el dato), y el mundo de la diferencia creada (en quien se informa). La sobreabundancia de contenido digitalizado y digitalizable trabaja sólo sobre la disponibilidad de diferencias en lo dado: muchos datos, petabytes de ceros y unos. La generación de contexto comienza a trabajar sobre los mecanismos de decodificación, aumentando la capacidad de quien recibe los datos (sea hombre o máquina) para transformarlos en información. En este salto de esferas hay un cambio de paradigmas.
En este trend ubico a todas las compañías que están trabajando sobre semantización de la web [en sus dos vertientes: a) machine readable information, microformats, etc. y b) reconocimiento, filtrado, búsqueda y aumentación de entidades]; a las compañías que vienen trabajando sobre geolocalización e información localizada; a quienes trabajan sobre personalización. Sin embargo, no creo que con eso se agoten las ideas. Particularmente, me interesa cómo este trend puede pregnar todas las cadenas de valor, incluso las de industrias más antiguas e ineficientes. Sobre esto tengo mis ideas, y me gustaría escuchar las suyas.
También me interesa particularmente la relación de este trend con cierto movimiento de la información desde islas (sean estas libros o computadoras), hacia un continuum que se yuxtapone sobre todos los objetos. Veo en estos dos trends, combinados, una de las líneas de fuerza que va a marcar mis próximos años de trabajo.
EK./
El lunes me invitaron de Prosperar a hacer una presentación sobre modelos de negocio frente a un grupo de unas diez empresas de software argentinas. Fue una reunión interesante. Eran empresas de varios años de edad, todas con facturación relevante (digamos, arriba de USD1M). Para comenzar les plantee el desafío de pensar como construír compañías que facturaran USD100M, y luego les conté un poco la historia de la búsqueda del modelo de negocios de Core. Después de eso les presenté un framework para entender como pensar modelos de negocios basados en maximizar el valor agregado para construír compañías de high-growth, y el mindset necesario para atacar ese problema. Por último, discutimos algunas de las disrupciones actuales que presentan oportunidades.
Esta es la presentación:

Hoy terminó el primer día de SXSW, y creo que fue una entrada en calor. Estoy tomando notas, y voy a escribir alguna crónica en algún momento. Por ahora, aqui van mis elegidas de entre el menú para los próximos días:
[X] 10:00AM Is Privacy Dead or Just Very Confused? (A)
[X] 11:30AM Curating the Crowd-Sourced World (C)
[X] 03:30PM Why NonProfit is the Right Choice for your Startup (Hilton D)
[X] 03:30PM Kicking Ass With Controlled Metadata (8)
[X] 03:30PM The Future Of Social Networks (A)
[X] 03:30PM Building Entrepreneurial Communities Outside the Valley (Hilton E)
[X] 03:30PM Designing for Irrational Behavior (Hilton C)
[X] 03:30PM World Wide Rave: Creating Triggers That Get Millions of People to Spread Your Ideas and Tell Your Stories (Day Stage)
[X] 05:00PM Collaborative Filters: The Evolution of Recommendation Engines (B)
[X] 05:00PM Designing the Future of The New York Times (Hilton C)
[X] 06:30PM Boagworld Live Show Spectacular! (Hilton B)
[X] 10:00AM VC Secrets: Plan B for Fundraising (9)
[X] 10:00AM Tangible Interactions in Urban Spaces (18BCD)
[X] 11:30AM OpenID, OAuth, Data Portability and the Enterprise (Hilton C)
[X] 11:30AM Making Whuffie: Raising Social Capital in Online Communities (C)
[X] 11:30AM Breaking Boundaries: Mobile Web Access in Emerging Economies (9)
[X] 11:30AM Design for the Wisdom of Crowds (A)
[X] 02:00PM Society of Digital Agencies (SoDA) unConference (Mezzanine 7)
[X] 03:30PM Appfrica: How Web Applications Are Helping Emerging Markets Grow (8)
[X] 03:30PM Regional Whuffie Building: Attracting Innovation to Your City (C)
[X] 03:30PM When Worlds Collide: Human Centered Design Meets Agile Development (7)
[X] 03:30PM So You Wanna Write a Tech Book? (Hilton D)
[X] 05:00PM How Social Networks Are Killing the Revolution (8)
[X] 05:00PM Make it So (Sexy): Lustful Design in Mainstream Science Fiction (18BCD)
[X] 10:00AM Shift Happens: Moving from Words to Pictures (Hilton C)
[X] 10:00AM Anatomy of an Exit: Selling Your Company (8)
[X] 10:00AM Presenting Straight to the Brain (A)
[X] 10:00AM The Invisible Web and Ubiquitous Computing (9)
[X] 10:00AM Beyond Aggregation — Finding the Web’s Best Content (Hilton A)
[X] 11:30AM Browser Wars III: The Platform Wins (Hilton C)
[X] 11:30AM Virtual Goods - Make it Work for Your Community (6)
[X] 01:00PM Creative Employment Confab Presented by Coroflot (Hilton 602)
[X] 02:00PM International Business in China for Fun and Profit (8)
[X] 03:30PM Old Man Nielsen vs. New Market Research (10)
[X] 03:30PM Change Your World in 50 Minutes: Making Breakthroughs Happen (A)
[X] 03:30PM Wired Antarctica: Bringing Science to the Web (B)
[X] 05:00PM Back Off Man, I’m A Scientist: User Generated Discovery (B)
[X] 05:00PM Bruce Sterling Session (A)
[X] 10:00AM Is Aristotle on Twitter? (B)
[X] 10:00AM Latino Digital Drive: Why This Audience Matters (Hilton A)
[X] 10:00AM Cloud Computing: Defending the Undefinable (8)
[X] 11:00AM Neuro Web Design: What Makes Them Click? (Day Stage)
[X] 11:30AM Welcome to Your Posthuman Future (9)
[X] 11:30AM Digital Tsunami: Breaking News at Breakneck Speeds (B)
[X] 02:00PM Tuesday Keynote: Chris Anderson / Guy Kawasaki Conversation (A)
[X] 03:30PM Policy Trainwreck: How Copyright Law Failed the Digital Age (Hilton B)
[X] 03:30PM Rebuilding the World with Free Everything (A)
[X] 03:30PM P2P 2.0: Copyright, Streaming, and Circumventing Chinese Censorship (Hilton A)
[X] 05:00PM Mobile Ubiquitous Banking and the Future of Money (10)

Dicen que existe una malidición china cuya traducción al inglés sería “May you live interesting times.” El proverbio oríginal en chino no ha sido encontrado nunca, pero no por eso la maldición china ha dejado de popularizarse.
- Uhm, yes, very interesting -. Es una respuesta que, en mi vida de entrepreneur, escuché innumerables veces mientras trataba de vender un proyecto. Al principio, estimaba que interesting era bueno, y salía de esas reuniones entusiasmado. Con el tiempo entendí que interesting, en la jerga de los VCs americanos, significa, precisamente, lo contrario.
May you live interesting times.
Hoy llego via un tweet y blogpost de Fred Wilson (VC), a otro post con un título que me llama la atención: The Economics of the Macropocalypse. Les recomiendo la lectura. Hay dos o tres frases ahí que me interesan, seguidas de una argumentación más o menos insostenible sobre el rol (y el futuro rol) de China en la crísis mundial.
La frase que más me gusta encuentra que “Los salarios reales se han detenido por décadas. Pero las ganancias corporativas están en su máximo histórico. Esto significa que el efecto neto de la competencia global de precios es unicamente la transferencia de riqueza de los más pobres a los más ricos.” Y esto me parece una manera muy sucinta de contar algo indudable. Pero hay un factor que el autor de ese artículo no incluye en su análisis, que es que, sobre todo en los paises desarrollados, esta diferencia creciente entre la inflación de precios y el estancamiento de salarios reales fue solventada, para mantener el poder adquisitivo, con niveles insostenibles de crédito. Y para quienes no tienen acceso al crédito, esta diferencia se traduce directamente en más miseria.
¿Qué pasa cuando esta espiral, de transferencia de riqueza y prestamos, se rompe? (y no, observamos, porque el proletariado del mundo se una para tomar el control de los medios de producción sino porque quienes le prestan a quienes le prestan a quienes le prestan a la clase media dudan que sea posible recuperar alguna vez lo prestado.)
Pasa que, al mejor estilo de Southpark, We Blame China!
We must blame them and cause a fuss
Before somebody thinks of blaming us!
Realmente estamos viviendo, y vamos a vivir, tiempos interesantes (y también interesting times.) Pero, como el origen de la maldición china, puede que el origen chino de la crisis sea un poco más occidental de lo que algunos están dispuestos a admitir.
Hace un par de días un republicano loco, en Miami, les disparó a cinco chilenos desde su ventana, matando a dos. Algunas veces al barrer problemas complejos con explicaciones sencillas se esconden monstruos bajo la alfombra. Un escenario apocalíptico que no me gustaría enfrentar, ni mirar por tv, es aquel de una sociedad profundamente inculta y xenófoba, desacostumbrada a la miseria y en gran parte armada, culpando a canadá, y a china, y a los 40 millones de latinos, y a los hindúes, y…

Primero aparece en la ciencia ficción:
En Down… el whuffie debes recibirlo de gente a tu alrededor (y hay right-hand whuffie, de gente a la que tu respetas, y hay left-hand whuffie, de gente a la que no y, si no hay, lo invento ya mismo: un weighted whuffie que es el pagerank de tuwhuffie); en Accelerando, el mercado está constantemente abierto, aunque te escondas a dormir adentro de un tubo, puedes despertar y encontrar que tu reputación se ha derrumbado por una extraña combinación de derivativas.
En ambos casos, el dinero es o reemplazado o complementado por otro bien de intercambio, y nace la economía de la reputación. Y en ambos casos se aplican todas las teorías económicas para entender porqué y cómo se regula el intercambio de bienes y servicios, independientemente de la naturaleza primera y del sustento material del qué que lo regula. Hoy el dinero (y sí, inserten aquí su chiste coyuntural preferido) es una abstracción escindida de todo sustento material, y es difícil evitar que se múltiplique como un vírus para acabar con todo y todos en una explosión inflacionaria, una implosión deflacionaria, o un terremoto. Hay otros bienes, pareciera, que son más fáciles de mantener escasos, y son más significativos.
¿Estará llegando la hora de pensar en un cambio del sustrato de nuestra economía?
Online lo que importa son los eyeballs, los unique visitors, el tiempo promedio que pasan en tu site; en la tele, y el cine, ya hace tiempo que lo que importa son los tele y cinevidentes, aunque ahora ya no las cuentas totales, sino que ahora nos importan por minuto, por segundo. Seamos bienvenidos a la economía de la atención. Es la economía de Google y su torta de 26 billones (americanos) de dólares (americanos); es la economía de quienes se dan cuenta que en un mundo que produce, por segundo, más información que en todos los siglos anteriores juntos, el problema es encontrar quien escuche (el Large Haldron Collider, solito, va a generar dos petabytes de información por segundo, cuando encuentren el switch para prenderlo, y hay quienes dicen que el sistema nervioso sólo puede procesar 110 bits por segundo; do the math! (okey, I’m pushing it a little)).
La atención vale, es un bien escaso, y puede montarse una economía sobre ella (en gran medida, esto ya lo sabemos; en menor medida, lo exploramos, y por eso me interesa lo que hace Popego, y APML y muchas nerdadas más).
¿Que otros hermosos bienes escasos tenemos dando vueltas? ¿La amistad? (si, aunque haya gente con millones de ‘amigos’ en facebook la amistad y el amor siguen siendo bienes escasos) ¿El Karma?
Me da risa cuando algunas veces me encuentro en discusiones donde artistas se acusan mutuamente de “haberse vendido”, y se tiran con la falsa dicotomía entre “arte y mercado”: hay un mercado en el que se intercambian dólares, y hay un mercado de la atención, y hay un mercado de la reputación, y hasta hay un mercado (ohhh) de links en tu blog. El tema es en cual, o cuales, de ellos decides que estas jugando en un momento determinado. ¿Que te importa más? ¿Cuál es el sustento de tu vanidad? ¿Los dólares, o las miradas ajenas?
Estos son temas que me interesan porque, como nunca, hoy la tecnología nos permite empezar a construir economías de escala basadas en otros sustentos, o, inclusive, basadas en monedas ad-hoc con cualquier sustento. Y el mundo va a cambiar radicalmente a causa de ello. Aunque tal vez, y esa podría ser la tesis de la próxima novela de Doctorow, no cambie tanto.
Martin was all fast, all future, all passion, all heart. He was mighty fun, he was super smart; things were absolutely remarkable with him. ;) He had a knack for superlatives, and you got caught in it, and the world started to look a lot funnier and a lot more interesting when you talked to him, instantly. I was lucky to meet him: he inspired me and he will continue to do so.
I am extremely sad, and shocked. I learned yesterday that Martin died on January 28th, when a small plane crashed in Santa Monica. I learnt it unbelievably late for the interconnectedness of the day but, at the same time, it only feels right that networks work a lot more slowly now that Martin’s checked out.
I met Marting when he cold-called his way into the technolgy scene in Argentina, scouting for ideas and talent, and getting to know the place in that way he had, through people. He liked standing in Florida, a very crowded street downtown, peoplewatching. We went out that night, and he got matched with a slightly drunk boxer-girl; there, while covering up for the jabs and laughing, you could see in his face the fun, and the thrill he got from everything new.
We remet in Copenhaguen and New York, and kept mostly in touch by email and long skype chats. Last time I saw him, last autumn in NY, we had sunday brunch with Pola and friends in Brooklyn and then that night we went out for drinks. He was drinking grey goose with ginger and playing nervously with his wristwatch and that got us talking. He was a little low, but we had fun that night. The next day, when I was about to board my plane back to Buenos Aires, I got into an airport store and bought a wristwatch, the first one I weared since I was thirteen. I have it right in front of me as I write.
My last few email exchanges with Martin are from last december, and from January 19th 2009. In December he was bored (“Anything exciting on your end? Just finishing up a South East Asia tour myself, pretty bored to be honest.”), in January he was wired (“Currently in Colorado heading for Park City today, then Seattle, LA next week, and should be back in NYC around the 1st of Feb or so”, although he never made it)
Feeling up or feeling down, he was always smart, he was always super.
When I try to picture Martin’s death, as the acrobatic plane crashed into the tarmac, I’m reminded of the death scene of Gavroche in Les Miserables, dancing and singing in front of the bullets. Martin was to the world, in the XXIst century, what Gavroche was to Paris in the XVIIIth: a fearless, selfless, singing ruffian that epitomized his times and was loved by all.
Martin was only 23 when he died, and we will all miss witnessing what he could become. But his life was full, and he lived it to the end the only way he knew: fast and curious.
You will be missed Martin, but not forgotten.
Kudos,
EK./
Amazon, por segunda vez en una semana, va a ser objeto de un post en este blog. Amazon Web Services (AWS), la movida de “cloud computing” por la que Bezos apostó fuerte para meter a Amazon en el negocio de la tecnología, empieza a ofrecer licencias de software de terceros como servicios de valor agregado sobre su nube:
Dear Amazon Web Services Customer,
We are excited to announce that IBM and Amazon Web Services have teamed up to provide you with the ability to build and run a range of IBM applications using the Amazon Elastic Compute Cloud (Amazon EC2) service.
Aca pueden ver el anuncio completo.
La movida, aunque aparece como algo marginal, consolida a AMZN como first mover en el mundo de las nubes.
Un breve comentario sobre statements de visión y marcajes de territorio.
Sigo reflexionando sobre las ambiciones de Bezos de ayer al presentar la visión para Kindle (“cualquier libro que haya sido impreso, en tus manos, en 60 segundos”), y no puedo dejar de observar que si bien es facil alinearla directamente con la visión de la compañía (“ser la compañía más customer-centric del mundo, el lugar donde la gente va a comprar cualquier cosa”), no dejar de ser un paso muy concreto en la dirección de “organizar toda la información del mundo” (que es, uhm la visión de Google). Y el movimiento hacia las nubes es más difícil de justificar desde el “customer-centrismo”, o el “one-stopismo”.
Yo veo algo de marcaje de territorio, o quizás encuentro lo que quiero encontrar, ya que vengo buscando la honda que Amazon puede usar para hacerle frente al gigante.
Hablamos tanto del futuro que puede suceder que algunos cambios llamativos y algunas noticias centrales se nos escapen porque estamos seguros de que son, o se refieren, a cosas que ya existen y ya han pasado. Al menos en nuestras cabezas.
Pero quiero hacer una breve reflexión sobre el muy anunciado futuro del libro, en la forma de una acumulación de indicios:
“Our vision is every book, ever printed, in any language, all available in less than 60 seconds.”
The revolution will be downloaded to your cellphone just-in-time.
The Revolution Will Be Monetized. ;)
UPDATE: en una nota de color relacionada, Google acaba de comprarse los edificios de una papelera finlandesa para hacer un datacenter. En ese datacenter, ¿almacenarán ebooks?
EK./
El otro día, demasiado cansado para apretar los botones del control remoto, sucumbí frente al televisor a “An unconvenient truth”, la película de Al Gore. Me resistía, previamente, prejuzgandola un truco proselitista y no pudiendo evitar escuchar a los títeres hollywoodenses de Team America babbling sobre “Global Warming, Corporate America”. Baste decir sobre el tema que mi prejuicio no la hace justicia a la película, y que vale la pena verla. Junto con la épica (si, bastante proselitista) de la vida de Al, hay una base fuerte de información presentada de una manera muy depurada. Digno de ver.
Pero si bien puede valer la pena hacer un post sólo para castigar públicamente mi prejucio, en realidad quería aprovechar para mencionar otra cosa que recordé ese día. Gore termina la película (y su powerpoint) con la foto que saco el Voyager cuando se encontraba a unos 5920 millones de kilometros de Parque Chas, saliendo del sistema solar.

Esta foto fue sacada a sugerencia de Carl Sagan, y el mismo la nombro “A pale blue dot”. La foto, al final de la película, me recordó el speech que dio Sagan unos meses antes de morir, en el 96, al respecto, y que es lo que quería compartir con ustedes.
“ Look again at that dot. That’s here. That’s home. That’s us. On it everyone you love, everyone you know, everyone you ever heard of, every human being who ever was, lived out their lives. The aggregate of our joy and suffering, thousands of confident religions, ideologies, and economic doctrines, every hunter and forager, every hero and coward, every creator and destroyer of civilization, every king and peasant, every young couple in love, every mother and father, hopeful child, inventor and explorer, every teacher of morals, every corrupt politician, every “superstar,” every “supreme leader,” every saint and sinner in the history of our species lived there – on a mote of dust suspended in a sunbeam.
The Earth is a very small stage in a vast cosmic arena. Think of the rivers of blood spilled by all those generals and emperors so that, in glory and triumph, they could become the momentary masters of a fraction of a dot. Think of the endless cruelties visited by the inhabitants of one corner of this pixel on the scarcely distinguishable inhabitants of some other corner, how frequent their misunderstandings, how eager they are to kill one another, how fervent their hatreds.
Our posturings, our imagined self-importance, the delusion that we have some privileged position in the Universe, are challenged by this point of pale light. Our planet is a lonely speck in the great enveloping cosmic dark. In our obscurity, in all this vastness, there is no hint that help will come from elsewhere to save us from ourselves.
The Earth is the only world known so far to harbor life. There is nowhere else, at least in the near future, to which our species could migrate. Visit, yes. Settle, not yet. Like it or not, for the moment the Earth is where we make our stand.
It has been said that astronomy is a humbling and character-building experience. There is perhaps no better demonstration of the folly of human conceits than this distant image of our tiny world. To me, it underscores our responsibility to deal more kindly with one another, and to preserve and cherish the pale blue dot, the only home we’ve ever known.”